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08 noviembre 2010

En noviembre

Quebré el reloj antes de tiempo
el vidrio atascó las manijas
se deformó a cada minuto
se detuvo a las cinco
con cinco
el fondo azul se cortó
todo se paró
no hay forma de arreglarlo
he decidido no moverle nada
la hora siempre será igual
todo sucederá a las cinco con cinco
no me confundiré al decir la hora
tampoco llegaré tarde a marte
y serás siempre
a las cinco con cinco.

Hoy vi en vos dos ojos
una nariz
una barba de dos días
una par de labios
dos manos
dos piernas
un par de ojos
ganas de golpearme por ratos
estrés
alegría
sueño
un pedazo de pastel
muchas felicitaciones.

Un abrazo
Hoy te vi.
You are my satellite

21 octubre 2010

Drupi*Picola e Fragile



Debo darle gracias a mi mamá, a mi novio y, por supuesto, a los italianos hijos de su puta madre. Además, a todos esos buseros que ponen clásicos en español que me mantienen despierto. Sino fuera por ellos quizás no podría haber encontrado esta canción. Me encanta la versión en español y también ésta, la original. Las dos son muy buenas. Muchos de los éxitos en español se lo debemos a la herencia musical italiana que tenemos. Esto lo sé por una de la tantas conversaciones con el muchacho que más quiero. Bueno, escuchen.

17 octubre 2010




We'll always have Paris

12 julio 2010

Oranges

Tengo ganas de una naranja.

28 abril 2010

Ti voglio bene

Alguna droga italiana debés ser ¿Puedo hacerte una pregunta personal?... ¿Te puedo invitar a espresso?

In uejka oksepa yeske in axcan aocmo yeske

23 abril 2010

A la espera

Ahora, después de veinticuatro horas desde la última llamada teléfonica he vuelto a escuchar la segunda canción que te dediqué, por pura casualidad. Estaba en la casa de una amiga. Estábamos en lo mejor de una charla cuando la oí. Me detuve y mis ojos parecían tambalearse con las notas. Mercedes sabe dónde tocarme para quebrarme. Pensé que no podía tener esa canción nadie. Salí corriendo de la casa. Cuando me subí al bus la iba cantando. Cuando me bajé también la cantaba. Llegué a la casa y lo primero que hice fue oirla más de cuarenta veces. Esa canción te convoca en mi cuerpo.

Hay cosas en las que podemos mejorar. Ayer, cuando estaba pensando en vos, llegué a la conclusión de que te quiero más de lo que imagino. Te quiero. Sin embargo, quiero llegar a quererte de una mejor manera. Quiero que sepás que hay cariño, que hay romance, que hay esperanzas, ilusiones y tristezas que no son malas. Quiero verte feliz, quiero hacerte feliz. Quiero convertirte en libélula, ronronearte la espalda, hundirme en tu barba. Comerte los ojos y quemarte la piel con mis dedos. Hacerte olvidar. Hoy tengo ganas de comer nuégados en miel de dulce de atado. Hoy quiero comer torrejas. Dejame invitarte. Podemos ir al café que te gusta. Luego, podemos ver una película y, si me das permiso, podemos besarnos.

Hoy nos vimos. Llevabas una camisa roja que me gusta...Nunca la has usado conmigo. Solo en fotos te la he visto. Ojalá el 29 sea un comienzo y usés una camisa roja.

Anisoptero, yo puedo esperar.

22 abril 2010

Luego de una llamada telefónica

Colgué y sentí más pesada la cara. Acerca de las últimas palabras no tengo mucho que decir. Fuiste directo. No te podía pedir más, para qué darme explicaciones si los dos sabemos todo lo que ha pasado. Además, creo que, al final, en parte, fue una de las mejores cosas que pudimos haber hecho. Para qué seguir ladrándonos, para qué seguir enojándonos. No era algo sano. Y, después de todo, te quiero en mi alcoba azul. Te quiero con cicatrices, sin ellas. De todas las formas posibles pero te quiero. Talvez, un poco más con barba, pero te sigo queriendo. No está de más decirte que te confundo con las libélulas. Tampoco que cada vez que veo un gato pienso en tus ojos. No sé cómo le haré con las dos gatas que tengo. No puedo evitarlas siempre. Tengo que verlas para darles de comer. Sabés, también te asocio con libros, canciones, sensaciones, palabras, colores, hora, comidas, películas, programas, silencios, gritos. No puedo huir. No puedo encerrarme en mi cuarto. Además, tengo todas tus fotos acá y solo pasaría viéndolas. No puedo dejar de pensar en vos. En vos. Para variar ya casi es 28 de abril. No conozco una canción exacta para este post. No sé si me gustaría conocer una. Snow Patrol se acerca mucho.

12 abril 2010

Bailando va - La Caina

Hoy fue un buen día. No tengo nada de qué quejarme. Estuvimos muy cerca tomando té y un frozen de banano, nadie entiende a qué me refiero con "guineo" en lugares de caché como el que visitamos hoy. Hoy quería caminar por la playa. La música fue la culpable de darme ese capricho. No estaré feliz hasta que lo pueda hacer. Sí, desearía tomarme un café del mar y hundirme en su ombligo para hacerlo reír.

24 septiembre 2009

Buenos días

Había tráfico y estaba nublado. Le daba chance a todos los que ponían vía y los de atrás me pitaban. "Conchasumadre", "quijo", "semejante cerote", sabía que me iban maldiciendo. Ya iba tarde, ¿para qué iba a acelerar?. No me pasé ningún semáforo en amarillo. Siempre trataba de darle paso a las personas.

No hay programas buenos a las 7 de la mañana. Solo llevaba un CD con Bebe y Yann Tiersen. Empezó a sonar y no sé por qué, pero apareció Astor. Sabía que no quería escucharlo. No quería recordate tan temprano. Mis ojos no tienen cricos. Además, no acostumbro a deprimirme detrás del volante.

Cuando lo escuché por primera vez, me pareció imposible que alguien pudiera plasmar mis sentimientos con un acordeón. Luego, escuché la versión larga y no paré de llorar. Es tan suave, tranquila y comódamente triste. Se parece a vos, a mí cuando no sé como sentirme, cuando no sé qué decir, cómo saludarte.

Casi choco, pierdo el control, se me apagó dos veces, casi atropello a un señor, mató al de una moto, me le metí a una rastra y a un busero, no ví a unos ciclistas y me dejé ir bajo un semáforo en rojo. Cuando terminó, seguí aburriéndome con los altos, los policías de tránsito, los canillitas, los semáforos y con la Soledad que Astor me dejó.

Llegué al parqueo y no sabía dónde estacionarme. Seguía triste hasta que hice lo que no había hecho en la carretera y en el tráfico de las 7:30. Choqué contra el árbol, casi le quiebro la vía trasera y arruino el baúl.

No entraste a Filosofía y me doblé el tobillo en entreno. Camino a casa solo escuché a Piazzolla, quería suicidarme. No lo logré pero le hice el favor a un perro y casi a una señora.